miércoles, 25 de agosto de 2010

Aveiro... y el Morpheus


Hacemos parada en Aveiro. Relax, paseos... Morpheus. Este es otro tipo de turismo que a mí me gusta mucho: cuando paras y eres capaz de ver más allá de las piedras y los arcos y las playas y descubres la gente de un lugar.


En Aveiro hemos conocido a Joao y su mujer Helena. Joao regenta un paraíso del gourmet, un rincón en el que puedes encontrar absolutamente de todo; sin embargo, lo mejor, es que encuentras su consejo. Él nos habló y nos contó muchas cosas del Oporto y nos enseñó que con esta bebida tienes que tener cuidado: "uno bien, dos muy muy bien, tres... en el cielo". Quizás alguna noche en Morpheus, en su pequeña terraza, contamos hasta más de tres.


Si me quedo dos días más en Aveiro, me hago vecina de esta localidad. Se vive tranquilo. Se vive bien. Se vive.


De nuevo el tiempo relativo me hizo sentir corta la estancia.


En Morpheus tienen pastas, chocolate, aceites, sal, dulces, algas y, por supuesto, vinos. Joao, a ver cuándo te haces con un proveedor de días de vacaciones, para que los pueda comprar de diez en diez.


Si visitáis este pueblo dejaros caer en los brazos de Morpheus.

viernes, 13 de agosto de 2010

COCINA EN PORTUGAL



Cosas que saber si uno va a Portugal:

1. En primer lugar las tapas, se abonan, no son gratis. Ellos te ponen generalmente un par de opciones y, si no las tocas, las quitan y punto; si las comes, las pagas. Merece la pena de todas formas probar algunas cosas como las bolitas de bacalao (parecidas a las gachuelas) o algún queso de allí.

2. Se come barato y muy bien, así que es mejor huir de los sitios turísticos donde además de cobrarte más dinero, no te ofrecen un menú normal. En general, un sitio humilde, de obrerito de a pié nos puede costar una bandeja unos 5 euros. Probablemente lleve alguna especialidad de pescado o carne acompañada de dos guarniciones (arroz y ensalada probablemente o patatas).

3. Aquéllo del vinho verde. Es una denominación de origen y tiene muchas pequeñas bodegas. La variedad es infinita; probablemente yo el que más he consumido por ahí es el típico blanquito, fresco, con un poco de aguja (burbujita)... así como para algo ligerito. No está mal. Por cierto, tienen muchos Albariños.

4. Sobremesa (o los postres): el dulce siempre hay que probarlo en Portugal porque hay muchas posibilidades de que te sorprendan gratamente. Se les da la cosa dulce francamente bien.

5. El Oporto: este caldo merece un aparte (próximamente en Cada Cocinilla) sólo decir que al que le gusta el vino dulce le gustará y que Portugal, aunque sí es productor, no es consumidor de Oportos, moscateles, etc...


Un consejo: en Lisboa, en Oporto, etc... merece la pena perderse y meterse en el sitio más "cochambroso" que veas. Vas a comer como nunca. Eso sí, ármate de paciencia porque el tiempo para servir una mesa en Portugal es relativo... eso o que les molestó que les eliminásemos del Mundial...

jueves, 12 de agosto de 2010

PERDONEN LAS DISCULPAS...

Sé que es de mala educación internauta haber estado al margen de CadaCocinilla en las vacaciones... pero éstas eran muy merecidas (creedme) y ahora, que vuelvo a la carga, prometo contar cositas de lo que he visto (y comido) en Portugal y en Galicia. Mucha cosa del mar... en breve, haré un resumen.

miércoles, 16 de junio de 2010

CHINA CROWN, OLVIDATE DE LA ANTIGUA IDEA DE RESTAURANTE CHINO


China Crown no tiene nada que ver con los restaurantes chinos a los que nos tienen desgraciadamente acostumbrados.
Es una excepcional forma de conjugar familiaridad, calidad, originalidad y tradición en su cocina y en "la puesta en escena". Hace un par de semana de nuevo peregriné a este restaurante que está en la calle Infanta Mercedes, 62y disfruté muchísimo (que es lo que tiene que hacerse en un restaurante); desde la rapidez en el servicio hasta el apretón de manos de la marcha pasando por la calidad de los platos. Para que os hagáis una idea, os diré que nosotros comimos:
- La cesta de rollitos
- Dim-sum (5 sabores)
- Ku-bak
- Las tiras de solomillo de cerdo crujiente caramelizado con sabor naranja.
Podéis encontrar el resto de especialidades en su web. Pero al menos las dos primeras no os las perdáis. Precio / persona 25-30 euros (carta, con vino y postre). Me encantó.

martes, 8 de junio de 2010

LA NATURALEZA PLANTA CARA


Hoy he decubierto que las ostras francesas están amenazadas por un virus... los ostricultores (que así se llaman) se llevan las manos a la cabeza. Si sólo te quedas con esto uno se compadece de ellos; pero detrás hay una historia másestremecedora: "De cómo la naturaleza se abre paso a pesar del ser humano".

Resulta que en el Delta del Ebro existe una variedad de ostra que es única y que se considera un bivalvo exquisito. Sin embargo, como es autóctono (y los españoles parece que sentimos rechazo por lo autóctono) se potenció el cultivo de una variedad de ostra francesa.

Ahora un virus está acabando con las crías jóvenes de nuestro país vecino y la denominada Crassostrea Gigas resiste pensando que puede ser una buena ocasión para impulsar su cultivo. No por orgullo sino por dinero. Bendita naturaleza.